Ésta historia merece ser contada.

Al sur del Sahara, entre la quietud del paisaje y las gentes de Tamanrasset, existe una banda de músicos/soldados formada por 7 tuaregs que llevan juntos desde 1979. Desde entonces, juntos han tenido que compaginar Kalashnikovs con guitarras. Tal cual. Para ellos cantar supone una forma de hacer justicia y contar a su propio pueblo todo lo que está pasando y lo que están viviendo en sus propias carnes. Un pueblo arraigado en su arcaica vida nómada, y más acosumbrado a escuchar los tradicionales cánticos sobre antiguos héroes guerreros.
Ibrahim Ag Alhabib, es el fundador de dicha banda, llamada Tinariwen, que en castellano podríamos traducir por “Desiertos”. Él también es el creador de ese estilo tuareg tan propio de tocar la guitarra, el Touareg blues guitar. Un estilo que ha creado una base que sin duda va a ser exportada a muy corto plazo, lo que significa que multitud de nuevas y no tan nuevas bandas van a dejarse influenciar por ellos. Al tiempo.
La historia de Ibrahim comienza de muy joven cuando su padre es asesinado en la primera rebelión tuareg contra el Gobierno de Mali, muerte de la cual solamente tendría conocimiento años más tarde y que le dejará marcado para siempre. En 1979 en la ciudad de Tamanrasset, conoce a un hombre que paseaba cada día frente a él con su guitarra al hombro, y que finalmente sería quién le enseñase a tocar canciones árabes y al cual llega un momento en que le compra incluso su propia guitarra. El propio Ibrahim contaba cómo se amolda a la vida occidental mientras trabaja, pero decía no entender nuestro frenético ritmo de vida, a la vez que añoraba siempre el regreso a la calma y sosiego del desierto.
En la música de Tinariwen, al contar esencialmente lo que han visto y vivido durante años, hay mucho sitio para la nostalgia, la rebelión y el sufrimiento, aunque también hablan del orgullo natural de los suyos. Tinariwen desborda originalidad, carácter y know-how. Pocas bandas o músicos tienen la habilidad de transportarte a un determinado lugar o momento y ésta es una de ellas.
Su interpretación del blues es única. Las líneas de bajo y guitarra entrelazadas con su música tradicional ha dado lugar a lo que hoy escuchamos. Un nombre que por fín podremos lanzar más allá de los charts del World Music. Cuentan ademas con un productor, Justin Adams, ex-productor y guitarra de Robert Plant que les ha guiado levemente dejándoles tocar a sus anchas.Así se subirían al escenario con el propio Plant en cierta ocasión
En definitva, podemos decir que Tinariwen crea música balsámica, escabrosa, exigente, con ritmos hipnóticos y un blues cuasi funkero que raramente habíamos escuchado ántes. Música grabada en ocasiones desde la noche abierta del desierto, captando toda la esencia y espíritu del mismo.
Recientemente, una de las revistas más respetadas del mundo musical como es Uncut, les ha concedido su máximo galardón, sustituyendo así a Fleet Foxes, ganadores de la pasada edición. A ello ha colaborado la salida de su último disco llamado Imidiwan: Companions, que supone la continuación y confirmación de su anterior trabajo Aman Iman, con el que dieron el salto definitivo fuera de las fronteras africanas.
El curso natural del rock, nos ha regalado ésto.
Os dejamos con uno de los cortes de Imidiwan: Companions, Lulla.






